viernes, 5 de agosto de 2016
miércoles, 17 de febrero de 2016
La agorafobia se puede superar
AGORAFOBIA
La agorafobia es una
categoría de fobia, y se clasifica dentro de los trastornos de ansiedad. Se da
en el trastorno de pánico con agorafobia y en el trastorno de agorafobia sin
historia de trastorno de pánico.
El trastorno de pánico
con agorafobia, implica mayor grado de alteración fisiológica y psíquica que en
las fobias específicas (a algún animal, a las tormentas, a la sangre, a las
inyecciones, etc.) y que en las fobias sociales.
Situaciones
donde la persona puede sentir agorafobia:
- Estar solo fuera de casa
- Viajar lejos del hogar
- Permanecer en espacios abiertos
- Estar en lugares públicos (ir de compras a supermercados, iglesias, cines, teatros, permanecer en la silla de la peluquería, hacer una fila, etc.)
- Subir a un autobús o algún medio de transporte público
- Cruzar un puente
- Formar parte de una multitud
La agorafobia puede ser
independiente del trastorno de pánico, en estos casos la persona teme a que
aparezcan todos o algunos de los síntomas incapacitantes (análogos a los de un
ataque de pánico), los cuales, suelen ir acompañados de altos niveles de
ansiedad y depresión. Los pacientes sin historia de trastorno de pánico, pero
que presentan agorafobia, la evitación agorafóbica se basa en el miedo a la
incapacitación o vergüenza producidos por síntomas repentinos similares a los
del pánico.
Cuando se encuentran en
alguna de las situaciones temidas, algunas personas temen desmayarse, tener un
ataque de diarrea o tener sensaciones de vértigo.
La persona puede evitar
el lugar o la situación para ellos de riesgo, y en caso de necesitar
enfrentarlos, el miedo o la ansiedad puede ser desproporcionada al peligro real,
y/o solicitan la presencia de un acompañante.
El paciente pude
limitar su movilidad a situaciones o lugares considerados para él/ella seguros,
en los casos más graves pueden llegar a permanecer largar temporadas sin salir
de hogar. La crisis se inicia de forma brusca y alcanzan la máxima expresión
con rapidez (en 10 minutos o menos), acompañándose en ocasiones de una
sensación de peligro, o de muerte inminente y de una urgente necesidad de
escapar.
La agorafobia es miedo
al miedo. Los miedos agorafobicos pueden ser:
- Miedo a experimentar una crisis
- A desmayarse
- Miedo a tener un infarto
- A perder el control
- Cree que puede volverse loco
- Piensa que puede hacer el ridículo
- Teme a ahogarse
Tratamiento
para afrontar y superar la agorafobia:
- Psicoeducación
- Entrenamiento en control de la ansiedad
- Técnicas cognitivas
- Exposición en vivo
El tratamiento
cognitivo-conductual ha mostrado una alta eficacia. Se basa en la exposición
gradual a las situaciones que generan miedo, con la ayuda de un profesional.
La agorafobia puede
llegar a ser un trastorno que incapacita a la persona para la vida diaria,
impidiendo llevar una vida normal y saludable. Si la persona con agorafobia no
solicita ayuda profesional, se puede causar un malestar físico y psicológico
significativo, además, un importante deterioro de la vida laboral y social. La
agorafobia puede ser controlada y superada.
Psicóloga y
Psicoterapeuta Úrsula María Moreno Valle
martes, 16 de febrero de 2016
Mantén a raya el estrés.
El estrés es una
respuesta no específica del organismo. El estresor (lo que desencadena el
estrés), puede ser un estímulo físico, psicológico, cognitivo o emocional.
Si el estrés es mantenido
en el tiempo, se le denomina “síndrome general de adaptación”, el cual, consta
de tres etapas:
1. Reacción de alarma,
en dos fases: choque (reacción inmediata) y contrachoque (reacción de defensa
contra el choque)
2. Etapa de resistencia.
El organismo se adapta al estresor y se produce una mejora y desaparecen muchos
síntomas.
3. Etapa de agotamiento.
Reaparecen los síntomas de la primera fase si la persona continúa expuesta al
estresor de forma prolongada.
El exceso de estrés
altera el organismo desequilibrándolo, la persona tiene la sensación de tensión
(presión), y por lo tanto supone, un cambio en los estados emocionales.
Los límites de
tolerancia al estrés pueden variar de unas personas a otras. Por encima de lo
límites subjetivos soportables, el estrés empieza a hacerse intolerable y
aparecen daños fisiológicos y/o psicológicos.
La persona con estrés
siente o piensa que, la situación en la que se encuentra es algo que excede de
sus propios recursos y que pone en peligro su bienestar personal.
¿Qué
hace o como responde la persona con estrés?
1. Evalúa la situación como una amenaza,
daño, pérdida o desafío.
2. Valora sus propios recursos para
afrontar la situación.
3. Reevalúa, es decir, vuelve a pensar en
los afrontamientos posibles.
4. Estrategias de afrontamiento.
¿Qué
es el estrés psicosocial?
Son los sucesos vitales
(sucesos vitales mayores o cambios vitales), y el llamado estrés diario
(sucesos menores o microeventos)
Sucesos vitales.
Son experiencias objetivas que alteran o amenazan con alterar la vida de la
persona, causando un reajuste importante en las actividades cotidianas. A mayor
cambio, es decir por la suma de varios sucesos vitales, mayor probabilidad de
enfermar.
Estos sucesos vitales
son los acontecimientos que implican un cambio
en las actividades habituales de la persona. El potencial estresante de un
suceso vital está en función de la cantidad de cambio que conlleva. Los cambios
pueden ser extraordinarios y traumáticos, pero a veces son eventos positivos o
negativos normales (matrimonio, divorcio, la pérdida de trabajo, etc.)
Los sucesos vitales
pueden incrementar el número de acontecimientos diarios (estrés diario
negativos), puesto que, ambos tipos de estrés, interaccionan.
Estrés diario.
Son por ejemplo, pequeñas disputas familiares, de pareja, de amigos, vecinales,
problemas económicos puntuales, etc. Estos sucesos, tienen mayor significación
para la salud que los sucesos vitales (cambios vitales). Los sucesos diarios
negativos, pueden ser mejor predictor de los trastornos físicos y psicológicos
que los sucesos mayores.
Cuando la persona
percibe los sucesos diarios como negativos, incontrolables, impredecibles,
independientes e indeseables, suelen perturbar la salud de forma más
prominente.
La sensación subjetiva
de malestar emocional es de tensión, predominio de las emociones negativas,
como por ejemplo: ansiedad, miedo, ira, depresión, etc.
Las respuestas
cognitivas ante el estrés pueden ser variadas, como puede ser de preocupación,
de pérdida de control, de negación, la persona puede sentirse bloqueada
mentalmente, puede tener pérdidas de memoria, puede tener sensación de
irrealidad, etc.
Las respuestas
conductuales de afrontamiento al estrés pueden ser que la persona abuse de las
drogas o alcohol, además, de manifestar conductas agresivas, como puede ser
ira.
No
olvides de controlar el estrés.
El estrés en el ámbito
personal puede afectar al individuo no solo con alteraciones físicas y
psicológicas, sino que también puede provocar alteraciones derivadas de los
cambios en el comportamiento del individuo, como aumento del consumo de
alcohol, consumo de fármacos, tabaco, etc.
Psicóloga y Psicoterapeuta Úrsula María Moreno Valle.
lunes, 15 de febrero de 2016
Protégete de la ansiedad desadaptativa
ANSIEDAD
La ansiedad es un
estado emocional, un malestar o sufrimiento emocional, es una combinación
difusa de emociones orientadas hacia el futuro.
Los miedos o fobias
suelen considerarse como problemas o trastornos de ansiedad.
Las mujeres son más
propensas a sufrir problemas de ansiedad.
La ansiedad es una
emoción que en ciertas circunstancias puede ser adaptativa, es decir, permite a
la persona estar alerta, sensible al ambiente, aportando un nivel óptimo de
motivación para afrontar las diferentes situaciones, por ejemplo, en
situaciones de peligro objetivo, un incremento de la ansiedad puede facilitar
un mejor afrontamiento de la situación y, en consecuencia, una mejor
adaptación.
Sin embargo, es
importante saber que la ansiedad, se puede convertir en desadaptativa cuando se
anticipa un peligro irreal, es decir, no objetivo. En estos casos, la ansiedad
que se genera es excesiva y durante periodos prolongados de tiempo, convirtiéndose
en una fuente de malestar, sufrimiento y en ocasiones incapacita a la persona
que la sufre, no pudiendo sobrellevar los asuntos de la vida diaria normalmente.
La ansiedad tiene tres
sistemas de respuestas:
- Subjetivo (cognitivo): miedo, pánico, alarma, inquietud, preocupación, aprensión, pensamientos intrusivos, etc.
- Fisiológico (somático): aumento de la actividad del sistema nervioso autónomo (SNA), sudoración, dilatación de las pupilas, temblor, aumento de la tensión muscular, palidez facial, etc.
- Motor (conductual): respuesta de escape/huída y evitación.
Clasificación
de los trastornos de ansiedad según DSM-V:
Trastornos de ansiedad
primaria:
- Trastorno de pánico
- Agorafobia
- Fobia específica
- Trastorno de ansiedad social
- Mutismo selectivo
- Trastorno de ansiedad generalizada
- Trastorno de ansiedad por separación
- Trastorno de ansiedad debido a otra afección médica
- Trastorno de ansiedad inducido por sustancias/medicamentos
- Otro trastorno de ansiedad especificado o no especificado
Otras causas de
ansiedad y síntomas relacionados:
- Trastorno obsesivo-compulsivo
- Trastorno de estrés postraumático
- Trastorno de estrés agudo
- Trastorno de la personalidad por evitación
- Especificador “con tensión ansiosa” para el trastorno de depresión mayor.
- Trastorno de síntomas somáticos y trastornos de ansiedad por enfermedad.
Ten
presente siempre que:
La ansiedad es normal
cuando constituye una respuesta adaptativa ante sucesos vitales estresantes
diarios. Un cierto grado de ansiedad es beneficioso para el manejo normal de
las exigencias del día a día, nos ayuda a estar más activos.
La ansiedad se
convierte en patológica cuando la respuesta adaptativa se da de una manera
inadecuada, bien porque la duración o intensidad son desproporcionadas, o
porque la amenaza no puede objetivarse. Esto provoca en la persona malestar
significativo, con síntomas que afectan tanto al plano físico como al
psicológico y conductual. Nuestra activación en estos casos es excesiva, se
actúa más por impulsos que por el razonamiento lógico, nuestro ritmo circadiano
se altera, es inevitable las alteraciones del sueño y las manifestaciones de
cansancio son notable sobre todo a la hora de levantarse.
La ansiedad es una
preocupación excesiva por el futuro.
No te preocupes si tu
ansiedad es normal.
Psicóloga y
Psicoterapeuta Úrsula María Moreno Valle
viernes, 29 de enero de 2016
¿Problemas de insomnio?
El
sueño es una conducta básica de los humanos, al igual que de todos los otros
animales. Es necesario saber los siguientes puntos relativos al sueño normal de
los humanos:
- La normalidad muestra muchas variaciones. Esto se refiere a la cantidad de sueño, el tiempo que se necesita para conciliarlo y despertar, y lo que ocurre en el intervalo.
- Cuando el sueño es anormal, puede tener consecuencias profundas sobre la salud.
- El sueño se modifica a lo largo del ciclo de vida.
- El sueño no es uniforme; tiene variaciones de profundidad y calidad a lo largo de la noche.
- Muchas personas que tienen un sueño menos profundo o duermen menos de lo que piensan que deberían dormir en realidad no padecen un trastorno del sueño.
Lo que
la mayor parte de nosotros entiende por insomnio es lo siguiente: el
sueño es demasiado breve o no permite el descanso. Algunos individuos con
insomnio pudieran no darse cuenta lo tensos que se encuentran. Algunos casos
pueden comenzar con insomnio secundario a otra afección médica, como el dolor
por una cirugía. La herida consolida, pero el paciente se acostumbra a la idea
de que es incapaz de dormir por la noche. Con lo cual, el insomnio puede ser
una conducta aprendida. Muchas enfermedades médicas pueden conducir al
desarrollo de los síntomas del trastorno de insomnio.
Algunas
personas con insomnio pueden utilizar su cama para realizar actividades
distintas a dormir o tener relaciones sexuales (comer y ver la televisión, por
ejemplo). Estas asociaciones les condicionan a mantenerse alerta mientras se
encuentran en la cama, a lo que se le
denomina mala higiene para el sueño. El insomnio puede persistir toda la
vida sino se atiende en forma efectiva con ayuda de un profesional.
Muchas
personas refieren tener un sueño que no les refresca (o que no es reparador) o
que se mantienen despiertos, aún cuando sus compañeros de cama juren que
durmieron toda la noche. Por esta razón, la afirmación de que el insomnio es “dormir
muy poco” no es del todo correcta; el insomnio ocurre cuando el afectado se
queja de dormir muy poco. Sin embargo, estos individuos tienen problemas
que no deben menospreciarse. Conceder tiempo suficiente para que expresen su
inquietud tiene importancia en la búsqueda del origen de sus dificultades.
Etiquetas:
Trastornos del sueño-vigilia
Ubicación:
41710 Utrera, Sevilla, España
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