viernes, 26 de agosto de 2016

TERAPIA FAMILIAR

LA FAMILIA COMO UN TODO



Cuando en una familia los problemas persisten es porque los intententos realizados por cada miembro de la familia, involuntariamente han servido para mantener o agrabar el comportamiento o situación problemática.  

Adaptaré la psicoterapia a cada familia en particular dependiendo del problema que les preocupe, haciendo de su caso único y específico, no existe una terapia igual para cualquier familia, es decir, el tratamiento será eficaz solamente para su familia.    

La psicoterapia familiar se centra en el paciente no en solitario sino en su contexto social primario, la familia. Les ayudaré a promover los cambios y alternativas concretas o específicas de solución para cada situación familiar, para ello, se requerirá una participación activa de todos los miembros de la familia.     

El objetivo de la terapia familiar es comprender los procesos de la familia para saber qué y cómo hacer para crear un sistema más adecuado y funcional, una de las formas de conseguirlo es orientando a los miembros de la familia a que elaboren con mi ayuda como psicóloga sus propios problemas, fomentando sus recursos y su propia autonomía.    

El sistema familiar debe adaptarse los cambios que se presentan con el paso del tiempo, a los cambios esperados como los inesperados, tanto si ocurren dentro o fuera del sistema familiar, pero esas adaptaciones no son fáciles de realizar, sobre todo cuando se dan otros factores añadidos que las dificultan, como por ejemplo, enfermedades, muerte o accidente inesperado de un miembro de la familia, problemas económicos sobrevenidos, ruptura de pareja con hijos menores, conflicto con el hijo/a adolescente, dificultades de relación entre algunos miembros de la unidad familiar, el deseo de independencia de los hijos fuera del hojar sin la aprobación de sus progenitores, etc.

    Mediante la psicoterapia podremos conseguir la apertura hacia nuevos contextos y nuevas posibilidades de conducta, mejorando la calidad de vida de todos los miembros de la familia.
     

 
   

lunes, 22 de agosto de 2016

Comunicación asertiva





 


La asertividad es una habilidad social fundamentalmente necesaria, se trata de expresar adecuadamente lo que se piensa, lo que se siente, sus intenciones, sus creencias y defender sus intereses, en ausencia de ansiedad.   
El entrenamiento en técnicas de comunicación es esencial para saber decir por ejemplo "no" sin brusquedad y sin que suponga una dificultad.

    La persona asertiva dice lo que piensa y actua en consecuenca, haciendo lo que se considera más apropiado para uno mismo, defendiendo los propios derechos, intereses o necesidades sin agredir u ofender a nadie ni permitir ser agredido u ofendido y evitando situaciones que causen ansiedad. Suele ser tolerante, acepta los errores, propone soluciones factibles sin ira, se encuentra segura de sí misma. La expresión asertiva es signo de madurez y autocontrol.
    La asertividad es un proceso, no un estado permanente. Así como usted cambia, evolucionan las situaciones de la vida  dendrá que hacer frente a nuevos retos y necesitará nuevas habilidades.
    Como Psicóloga le ayudaré a que logre expresar de manera directa, concisa y equilibrada la comunicación de sus ideas sin dañar a otro, y a la vez, defendiendo sus derechos.

miércoles, 17 de febrero de 2016

La agorafobia se puede superar


AGORAFOBIA 


La agorafobia es el temor o miedo que siente una persona ante cualquier situación embarazosa, o lugar del que cree que es difícil escapar, o donde no pudiera o piensa que no pueda haber ayuda disponible.

La agorafobia es una categoría de fobia, y se clasifica dentro de los trastornos de ansiedad. Se da en el trastorno de pánico con agorafobia y en el trastorno de agorafobia sin historia de trastorno de pánico.

El trastorno de pánico con agorafobia, implica mayor grado de alteración fisiológica y psíquica que en las fobias específicas (a algún animal, a las tormentas, a la sangre, a las inyecciones, etc.) y que en las fobias sociales.



Situaciones donde la persona puede sentir agorafobia:

  • Estar solo fuera de casa
  • Viajar lejos del hogar
  • Permanecer en espacios abiertos
  • Estar en lugares públicos (ir de compras a supermercados, iglesias, cines, teatros, permanecer en la silla de la peluquería,  hacer una fila, etc.)
  • Subir a un autobús o algún medio de transporte público
  • Cruzar un puente
  • Formar parte de una multitud

La agorafobia puede ser independiente del trastorno de pánico, en estos casos la persona teme a que aparezcan todos o algunos de los síntomas incapacitantes (análogos a los de un ataque de pánico), los cuales, suelen ir acompañados de altos niveles de ansiedad y depresión. Los pacientes sin historia de trastorno de pánico, pero que presentan agorafobia, la evitación agorafóbica se basa en el miedo a la incapacitación o vergüenza producidos por síntomas repentinos similares a los del pánico.

Cuando se encuentran en alguna de las situaciones temidas, algunas personas temen desmayarse, tener un ataque de diarrea o tener sensaciones de vértigo.

La persona puede evitar el lugar o la situación para ellos de riesgo, y en caso de necesitar enfrentarlos, el miedo o la ansiedad puede ser desproporcionada al peligro real, y/o solicitan la presencia de un acompañante.

El paciente pude limitar su movilidad a situaciones o lugares considerados para él/ella seguros, en los casos más graves pueden llegar a permanecer largar temporadas sin salir de hogar. La crisis se inicia de forma brusca y alcanzan la máxima expresión con rapidez (en 10 minutos o menos), acompañándose en ocasiones de una sensación de peligro, o de muerte inminente y de una urgente necesidad de escapar.

La agorafobia es miedo al miedo. Los miedos agorafobicos pueden ser:

  • Miedo a experimentar una crisis
  • A desmayarse
  • Miedo a tener un infarto
  • A perder el control
  • Cree que puede volverse loco
  • Piensa que puede hacer el ridículo
  • Teme a ahogarse



Tratamiento para afrontar y  superar la agorafobia:

  • Psicoeducación
  • Entrenamiento en control de la ansiedad
  • Técnicas cognitivas
  • Exposición en vivo

El tratamiento cognitivo-conductual ha mostrado una alta eficacia. Se basa en la exposición gradual a las situaciones que generan miedo, con la ayuda de un profesional.

La agorafobia puede llegar a ser un trastorno que incapacita a la persona para la vida diaria, impidiendo llevar una vida normal y saludable. Si la persona con agorafobia no solicita ayuda profesional, se puede causar un malestar físico y psicológico significativo, además, un importante deterioro de la vida laboral y social. La agorafobia puede ser controlada y superada.




Psicóloga y Psicoterapeuta Úrsula María Moreno Valle


martes, 16 de febrero de 2016

Mantén a raya el estrés.



El estrés es una respuesta no específica del organismo. El estresor (lo que desencadena el estrés), puede ser un estímulo físico, psicológico, cognitivo o emocional.

Si el estrés es mantenido en el tiempo, se le denomina “síndrome general de adaptación”, el cual, consta de tres etapas:

1. Reacción de alarma, en dos fases: choque (reacción inmediata) y contrachoque (reacción de defensa contra el choque)

2. Etapa de resistencia. El organismo se adapta al estresor y se produce una mejora y desaparecen muchos síntomas.

3. Etapa de agotamiento. Reaparecen los síntomas de la primera fase si la persona continúa expuesta al estresor de forma prolongada.


El exceso de estrés altera el organismo desequilibrándolo, la persona tiene la sensación de tensión (presión), y por lo tanto supone, un cambio en los estados emocionales.

Los límites de tolerancia al estrés pueden variar de unas personas a otras. Por encima de lo límites subjetivos soportables, el estrés empieza a hacerse intolerable y aparecen daños fisiológicos y/o psicológicos.

La persona con estrés siente o piensa que, la situación en la que se encuentra es algo que excede de sus propios recursos y que pone en peligro su bienestar personal.



¿Qué hace o como responde la persona con estrés?

1. Evalúa la situación como una amenaza, daño, pérdida o desafío.

2. Valora sus propios recursos para afrontar la situación.

3. Reevalúa, es decir, vuelve a pensar en los afrontamientos posibles.

4.  Estrategias de afrontamiento.




¿Qué es el estrés psicosocial?

Son los sucesos vitales (sucesos vitales mayores o cambios vitales), y el llamado estrés diario (sucesos menores o microeventos)


Sucesos vitales. Son experiencias objetivas que alteran o amenazan con alterar la vida de la persona, causando un reajuste importante en las actividades cotidianas. A mayor cambio, es decir por la suma de varios sucesos vitales, mayor probabilidad de enfermar.

Estos sucesos vitales son los acontecimientos que implican un cambio en las actividades habituales de la persona. El potencial estresante de un suceso vital está en función de la cantidad de cambio que conlleva. Los cambios pueden ser extraordinarios y traumáticos, pero a veces son eventos positivos o negativos normales (matrimonio, divorcio, la pérdida de trabajo, etc.)

Los sucesos vitales pueden incrementar el número de acontecimientos diarios (estrés diario negativos), puesto que, ambos tipos de estrés, interaccionan.


Estrés diario. Son por ejemplo, pequeñas disputas familiares, de pareja, de amigos, vecinales, problemas económicos puntuales, etc. Estos sucesos, tienen mayor significación para la salud que los sucesos vitales (cambios vitales). Los sucesos diarios negativos, pueden ser mejor predictor de los trastornos físicos y psicológicos que los sucesos mayores.

Cuando la persona percibe los sucesos diarios como negativos, incontrolables, impredecibles, independientes e indeseables, suelen perturbar la salud de forma más prominente.

La sensación subjetiva de malestar emocional es de tensión, predominio de las emociones negativas, como por ejemplo: ansiedad, miedo, ira, depresión, etc.

Las respuestas cognitivas ante el estrés pueden ser variadas, como puede ser de preocupación, de pérdida de control, de negación, la persona puede sentirse bloqueada mentalmente, puede tener pérdidas de memoria, puede tener sensación de irrealidad, etc.

Las respuestas conductuales de afrontamiento al estrés pueden ser que la persona abuse de las drogas o alcohol, además, de manifestar conductas agresivas, como puede ser ira.



No olvides de controlar el estrés.

El estrés en el ámbito personal puede afectar al individuo no solo con alteraciones físicas y psicológicas, sino que también puede provocar alteraciones derivadas de los cambios en el comportamiento del individuo, como aumento del consumo de alcohol, consumo de fármacos, tabaco, etc.




Psicóloga y Psicoterapeuta Úrsula María Moreno Valle.


lunes, 15 de febrero de 2016

Protégete de la ansiedad desadaptativa



ANSIEDAD



La ansiedad es un estado emocional, un malestar o sufrimiento emocional, es una combinación difusa de emociones orientadas hacia el futuro.

Los miedos o fobias suelen considerarse como problemas o trastornos de ansiedad.

Las mujeres son más propensas a sufrir problemas de ansiedad.

La ansiedad es una emoción que en ciertas circunstancias puede ser adaptativa, es decir, permite a la persona estar alerta, sensible al ambiente, aportando un nivel óptimo de motivación para afrontar las diferentes situaciones, por ejemplo, en situaciones de peligro objetivo, un incremento de la ansiedad puede facilitar un mejor afrontamiento de la situación y, en consecuencia, una mejor adaptación.

Sin embargo, es importante saber que la ansiedad, se puede convertir en desadaptativa cuando se anticipa un peligro irreal, es decir, no objetivo. En estos casos, la ansiedad que se genera es excesiva y durante periodos prolongados de tiempo, convirtiéndose en una fuente de malestar, sufrimiento y en ocasiones incapacita a la persona que la sufre, no pudiendo sobrellevar los asuntos de la vida diaria normalmente.


La ansiedad tiene tres sistemas de respuestas:

  • Subjetivo (cognitivo): miedo, pánico, alarma, inquietud, preocupación, aprensión, pensamientos intrusivos, etc.
  • Fisiológico (somático): aumento de la actividad del sistema nervioso autónomo (SNA), sudoración, dilatación de las pupilas, temblor, aumento de la tensión muscular, palidez facial, etc.
  • Motor (conductual): respuesta de escape/huída y evitación. 


Clasificación de los trastornos de ansiedad según DSM-V:

Trastornos de ansiedad primaria:

  • Trastorno de pánico
  • Agorafobia
  • Fobia específica
  • Trastorno de ansiedad social
  • Mutismo selectivo
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Trastorno de ansiedad por separación
  • Trastorno de ansiedad debido a otra afección médica
  • Trastorno de ansiedad inducido por sustancias/medicamentos
  • Otro trastorno de ansiedad especificado o no especificado



Otras causas de ansiedad y síntomas relacionados:

  • Trastorno obsesivo-compulsivo
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastorno de estrés agudo
  • Trastorno de la personalidad por evitación
  • Especificador “con tensión ansiosa” para el trastorno de depresión mayor.
  • Trastorno de síntomas somáticos y trastornos de ansiedad por enfermedad.



Ten presente siempre que:

La ansiedad es normal cuando constituye una respuesta adaptativa ante sucesos vitales estresantes diarios. Un cierto grado de ansiedad es beneficioso para el manejo normal de las exigencias del día a día, nos ayuda a estar más activos.

La ansiedad se convierte en patológica cuando la respuesta adaptativa se da de una manera inadecuada, bien porque la duración o intensidad son desproporcionadas, o porque la amenaza no puede objetivarse. Esto provoca en la persona malestar significativo, con síntomas que afectan tanto al plano físico como al psicológico y conductual. Nuestra activación en estos casos es excesiva, se actúa más por impulsos que por el razonamiento lógico, nuestro ritmo circadiano se altera, es inevitable las alteraciones del sueño y las manifestaciones de cansancio son notable sobre todo a la hora de levantarse.

La ansiedad es una preocupación excesiva por el futuro.

No te preocupes si tu ansiedad es normal.



Psicóloga y Psicoterapeuta Úrsula María Moreno Valle