martes, 21 de marzo de 2017

Saber desisitir cuando no nos hace ningún bien.




Este estupendo corto nos demuestra, que a veces no sabemos cuándo es momento de parar y seguimos obcecados con nuestra meta, la cual, no combiene seguir insistiendo porque nos hace daño, sea cual sea, y sin darnos cuenta de que en ella puede irnos la vida, y que perdemos demasiado nuestro tiempo en aquello que, sería mejor cambiar nuestra mirada hacia otra cosa mejor. También nos muestra el enorme influjo que pueden tener los hábitos en las decisiones que tomamos, de manera que preferimos seguir apegados a estos, en vez de cambiar a algo más saludable y que mejoraría nuestra vida.
En el ámbito de las relaciones de pareja también ocurre. Muchas personas piensan que han pasado tantos años juntos que no tiene sentido separarse. Creen que perderán esa "inversión emocional", y siguen inmersas en una relación que realmente les está desgastando y les arranca las ganas de vivir.
Saber desistir de aquello que no nos hace ningún bien.

jueves, 9 de marzo de 2017

Con qué ojos miramos



Saber escuchar es importante y necesario para relacionarnos con los demás pero, también es importante saber mirar con otros ojos, mirar distinto. Mirar desde adentro hacia fuera, tal vez sea aún más importante. 
Os recomiendo que escucheis atentamente este cuento, es maravilloso.

lunes, 6 de marzo de 2017

CONFIA EN QUE PUEDES HACERLO




 ¿Cómo conseguir lo que deseas?
 Consiguiendo que tu motivación salga victoriosa frente a tus miedos, por lo tanto necesitarías trabajar la tensión emocional, y especialmente los miedos que provoca salir de la zona de confort. Miedo al que diran, miedo a fallar, miedo al ridículo y a la vergüenza, por lo tanto, deberías reconocerlos y enfrentarlos de manera adecuada. ¿Cómo hacerlo?, creyendo en tí.

Al gestionar correctamente tus miedos, crecerá tu autoestima, y ésta te dará una nueva visión de la realidad, llena de nuevas oportunidades.

Necesitas confiar en ti, y puedes hacerlo.


sábado, 4 de marzo de 2017



El Burnout es un síndrome que consiste en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpesonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido. A pesar de su agotamiento físico y psicológico se empeña en seguir adelante, pero lo que consigue es un bajo rendimiento laboral.

    La persona siente un desgaste físico y psicológico por exceso de carga de trabajo o demasiadas horas, por acumulación de conflictos sin resolver, y por las características especiales de la profesión o puesto de trabajo.

 
    El paciente se muestra irritable y de mal humor, indeferente hacia los demás, se siente desmotivado y desilusionado por su trabajo, acumulación de estrés, falta de energía, bajo rendimiento laboral, poca concentración, y un evidente deterioro cognitivo.

    Todo ello, con molestias físicas como dolores musculares y articulaciones, migrañas... etc.

viernes, 24 de febrero de 2017

LA AUTOESTIMA





La autoestima es una actitud más o menos estable, de pensamientos y creencias, emociones y conductas referidas sobre sí mismo. Es el núcleo central de nuestros pensamientos y creencias, ejerciendo una gran influencia en nuestras emociones y conductas, y en cómo interpretamos los sucesos vitales y nuestras experiencias.

Tener buena opinión y unos sentimientos positivos hacia uno mismo, constituye una meta de orden superior, mientras que las demás metas son importantes solo en la medida en que ayudan a conseguir o mantener la autoestima.


La autoestima de una persona depende del grado en que se percibe así misma actuando, o no, de forma congruente con sus principales valores. La autoestima está muy influida por factores sociales y culturales, como ocurre con otras actitudes.

La autoestima nos motiva hacia una acción autoprotectora o defensiva, (por ejemplo, nos protege de la ansiedad), pero también nos impulsa a ir más allá de nuestras limitaciones habituales, es decir, nos aumenta las ganas de desarrollar nuestras potencialidades.


El origen de los problemas de las autoestima es debido a la aceptación incondicional y a una excesiva discrepancia entre el yo ideal y el yo real. El buen funcionamiento psicológico y la autoestima sana requieren congruencia entre el yo real, yo ideal y el yo debería.


Cuando las necesidades básicas (autonomía, conexión social y competencia) no pueden ser satisfechas, tienen a aparecer “necesidades sustitutorias”:

  •  Valoración excesiva de la propia imagen física
  •   Afán por el éxito o admiración
  •   Intento de dominio sobre los demás

En estos casos, la persona da demasiada importancia a dichas necesidades, a las a que asocia sus sentimientos de autoestima. Todo ello suele ocurrir inconscientemente.

La baja autoestima es la tendencia a autoevaluarse de forma distorsionadamente negativa así como sentimientos negativos hacia uno mismo, que puede ir desde la inseguridad hasta el menosprecio o el autorrechazo. La baja autoestima es un factor de riesgo para la depresión, el embarazo en adolescentes, ser víctima de acoso, los trastornos de la alimentación, el suicidio, agresión, la ira, la conducta antisocial, la delincuencia, fobia social y de problemas para obtener empleo. Además, incrementa la vulnerabilidad a contraer una enfermedad mental y, a su vez, la enfermedad mental contribuye a desencadenar, mantener o empeorar la baja autoestima.

Ventajas de tener una alta autoestima:

  •  Autoevaluación general más positiva
  •   La persona se considera más competente, independiente y creativa
  •  La persona se muestra con buenas habilidades sociales
  •   Maneja mejor las amenazas
  •  Sufre menos ansiedad y menos síntomas psicosomáticos
  •   La persona se plantea metas más altas, siendo más propensas a alcanzarlas

 La autoestima óptima, la persona se conoce a sí misma, elige sus metas y se dirige hacia ellas desarrollando sus potencialidades y manteniendo relaciones auténticas y satisfactorias. Se basa en la autenticidad, es decir, en “ser lo que uno es” sin autoengañarse y sin construirse máscaras o fachadas, manteniendo la autoconciencia, y la coherencia de las propias acciones y relaciones.

La autoestima sana favorece el bienestar y el buen funcionamiento psicológico. Es la actitud positiva hacia uno mismo, con tendencia a pensar, sentir y actuar de forma más sana, feliz y autosatisfactoria. 


Es muy importante regular nuestra autoestima por considerarse una necesidad básica y ser un mecanismo adaptativo que favorece el buen funcionamiento psicológico.